Según un estudio del gremio que modeló «casos hipotéticos», las personas en torno a los 45 años sería uno de los grupos más afectados, mientras los menos perjudicados serían afiliados jóvenes y quienes estén próximos a pensionarse, que hayan cotizado por altos ingresos y con una buena densidad de cotizaciones.

 

Los tres procesos de retiro del 10% de las AFP ya han significado, hasta el 6 de agosto, la transferencia de US$48.756 millones a los afiliados al sistema. Y ahora el Congreso discute la posibilidad de autorizar un cuarto retiro de las AFP. Es en este contexto que la Asociación de AFP hizo un estudio para calcular cuánto bajarían las pensiones con cuatro retiros, dependiendo de la edad de la persona, sexo, lagunas previsionales y su ingreso imponible.

Así por ejemplo, en el caso de los afiliados de 30 años el efecto de realizar cuatro retiros oscila en una pérdida de entre un 9% y 29% para los hombres, mientras que en el caso de las mujeres la merma estaría entre un 9% y 31%, dependiendo del ingreso imponible y las lagunas.

Pero el estudio muestra que las bajas más importantes se producirían para los afiliados actuales de 45 años, quienes se encuentran en la mitad de la carrera laboral, tienen más tiempo cotizando, pero aún están lejos del momento de pensionarse. Ahí, la baja en la pensión de las mujeres fluctúa entre 15% y 77%; mientras que en los hombres está entre 14% y 72%.

Por otro lado, en el caso de afiliados que se encuentran a cinco años de la edad legal de pensión, el gremio señala que “la disminución en la pensión es casi equivalente al porcentaje del saldo efectivamente retirado, ya que hay poco tiempo para ingresar nuevas cotizaciones y seguir ganando rentabilidad por la gestión de los fondos”. En estos casos, la pensión de las mujeres pueden llegar a bajar entre 10% y 61% dependiendo de las lagunas y el ingreso imponible; mientras que en los hombres la caída puede ir entre 8% y 47%.

Con todo, las mayores bajas las registran quienes tienen bajo ingreso imponible y muchas lagunas previsionales.

En esa línea, el informe detalla que “los afiliados que tienen menores ingresos o que tienen menor densidad de cotización, al tener menos ahorro, se ven menos beneficiados por las nuevas posibilidades de retiro, ya que tienen acumulado saldos más bajos. Sin embargo, el ahorro que tienen en la cuenta y la rentabilidad que esta generará representa una mayor proporción de los fondos con que los afiliados se pensionarán en el futuro, por lo cual son quienes se ven más afectados por los retiros, aunque también son quienes van retirando montos cada vez menores”.

Afiliados de 30 años

La Asociación de AFP señala que un afiliado representativo correspondería a aquel que cotiza entre un 50% y 75% de la carrera laboral, por un ingreso imponible de entre $500.000 y $1.000.000.

De esta manera, para una persona que hoy tiene 30 años, un caso tipo sería el de una mujer que cotiza el 50% del tiempo por un ingreso de $500.000. En este escenario, la disminución de la pensión sería de un 30% si realiza cuatro retiros de fondos. En iguales condiciones, pero para un hombre, la baja sería de 28%.

Otro caso representativo sería el de un hombre que cotiza el 75% del tiempo por un ingreso de $1.000.000, en cuyo escenario, la merma en la pensión llegaría a un 18%. Para una mujer en iguales condiciones, la baja sería de 19%.

Pero a más lagunas previsionales mayor es la caída de la pensión, cuestión que se intensifica con un bajo ingreso imponible. De esta manera, el peor escenario proyectado por el gremio para una persona de 30 años es para quienes tienen una densidad de cotización de 25%, en cuyo caso la pensión bajaría 29% para hombres y 31% para mujeres, siempre y cuando tengan un ingreso imponible menor a $1,5 millones.

La menor baja la registran quienes tienen más de 75% de densidad de cotización y que tienen un ingreso imponible de $2,2 millones.

“El mayor impacto en la pensión de quienes tienen mayores lagunas previsionales se explica porque el ahorro que tenían y la rentabilidad que este iba a generar en el futuro representaba una mayor proporción del saldo para pensión de quienes cotizan constantemente. Se debe recordar que la rentabilidad que genera la gestión de las AFP sobre las cotizaciones de los diez primeros años de la vida laboral de un afiliado representa el 42% del ahorro para pensión al momento de jubilar”, dice el estudio.

Con 40 años

La Asociación modeló también un caso tipo de un hombre de 45 años, con un ingreso imponible de $1.000.000 y que cotiza el 75% del tiempo. Para este afiliado, su pensión disminuiría en un 24% al realizar cuatro retiros de fondos.

Para el caso de una mujer tipo de 45 años, con ingreso imponible de $500.000 y una densidad de cotizaciones de 50%, el efecto de retirar cuatro veces el ahorro para pensión sería de un 31%, es decir, se retiraría con una pensión que sería un tercio más baja que si no hubiese tocado sus ahorros.

La Asociación dice que “este grupo presenta un escenario particularmente delicado, ya que al llevar más tiempo cotizando, cada retiro respecto del saldo efectivamente tiende a ser cercano al 10%. Sin embargo, debido a que todavía tienen mucho tiempo antes de pensionarse, el monto que retiran pierde una parte importante de la rentabilidad que la gestión de las AFP genera para sus afiliados. Esto explica que los efectos en la pensión sean transversalmente elevados, tanto para hombres y mujeres; de elevadas o bajas densidades de cotización; o ingresos imponibles altos o cercanos al mínimo”.

En este segmento de personas de 45 años se registran las mayores bajas posibles que proyectó el gremio entre los tres grupos de edades que estudió. En esa línea, el escenario de mayor caída de la pensión para una mujer sería con una densidad de cotización de 25% y un ingreso imponible de $350.000, en cuyo caso la pensión bajaría 77%. En iguales condiciones, un hombre vería una baja de 72%.

El escenario menos malo para las personas de 45 años se encuentra entre quienes no tienen ninguna laguna y tienen un ingreso imponible de $2,2 millones, en cuyo caso las mujeres vería una baja de 15% en su pensión, y los hombres de 14%.

A cinco años de la edad legal de jubilación

Para el caso de los afiliados que se encuentran a cinco años de la edad legal de pensión (hoy las mujeres jubilan a los 60 años y los hombres a los 65 años), un afiliado tipo de sexo masculino, cuyo ingreso imponible es de $1.000.000 y que cotiza el 75% del tiempo, vería una disminución de la pensión de 23% con los cuatro retiros.

“En el caso de una mujer con las mismas características, el efecto en la pensión llegaría a un 30%, es decir, la pensión con cuatro retiros sería un 70% de la pensión que habría obtenido de no haber retirado los fondos para pensión de forma anticipada”, puntualiza el gremio.

Y nuevamente las mayores bajas de este segmento se encuentra entre quienes tienen una densidad de cotización de tan solo 25% y un ingreso imponible de $350.000. En este caso las mujeres verían una baja de 61% en sus pensiones, y los hombres, de 47%.

En la situación inversa están quienes no tienen ninguna laguna y tienen un ingreso imponible de $2,2 millones, pues los hombres verían caer sus pensiones un 8% y las mujeres un 10%.

Los supuestos utilizados

Para evaluar los posibles impactos futuros del retiro de fondos en el monto de las pensiones autofinanciadas, la Asociación de AFP no consideró el efecto que la caída de la pensión puede provocar en el aporte del Estado a través del Pilar Solidario, que en estos casos correspondería al Aporte Previsional Solidario (APS).

Tampoco incluye otros factores que podrían reducir las pensiones futuras, como el envejecimiento más acelerado de la población y su impacto en las tablas de expectativas de vida.

“Es importante considerar que cada afiliado tiene su propia historia laboral y previsional y, por tanto, solo es posible aproximarse a los efectos de los retiros a través de ´casos´ hipotéticos, que representen a una proporción importante de afiliados”, dice el gremio en el estudio.

Así, evaluaron escenarios que combinan tres factores. Primero, edades de afiliados de 30 años, de 45 años y que están a 5 años de la edad legal de pensión. Segundo, densidades de cotización para afiliados que desde los 25 años cotizan por el 25% del tiempo posible, 50%, 75% y 100%.

En tercer lugar, afiliados que cotizan por el 10% de su ingreso imponible, el que puede ser de $350.000, $500.000, $1.000.000, $1.500.000 y $2.200.000.

El gremio también asumió otros supuestos, como “una rentabilidad de los fondos de 4% real anual y que se jubila a la edad legal de pensión. Se considera que se realizan cuatro retiros de fondos y que pasan seis meses entre cada retiro, por lo que hay nuevas cotizaciones entre procesos. En el cálculo de pensión se utilizan las tablas de mortalidad vigentes y se asumen hombres de 65 años y mujeres de 60 años, ambos sin cónyuge, con una tasa de interés técnica para el retiro programado de referencia de 4,0%

 

La Tercera

26 de agosto, 2021