Luego de que se hundiera en 2020 con la llegada de la pandemia, en enero el número de trabajadores que cotizó alcanzó a 5.974.111, lo que significa 394.118 personas adicionales respecto al mismo mes de 2021, según un informe de la Asociación de AFP. En términos nominales, el crecimiento del salario imponible fue de 7,7%, alcanzando un ingreso promedio de $1.007.671 para trabajadores dependientes.

Luego de que se hundieran en 2020 con la llegada de la pandemia, los cotizantes de las AFP ahora se encuentran en su máximo desde que hay registro. Esto, considerando que en enero de 2022 el número de trabajadores que cotizó en AFP llegó a 5.974.111 personas, lo que significa 394.118 cotizantes adicionales respecto al mismo mes de 2021.

Eso es lo que revela un informe realizado por la Asociación de AFP, donde se señala que esto equivale a un alza de 7,1% sobre los 5,6 millones de cotizantes que había en el primer mes del año pasado.

Lo que refleja este indicador, es justamente lo que está ocurriendo con las personas que tienen un empleo formal remunerado, ya que ellos son los que están obligados a cotizar en el sistema.

Así, si en enero de 2020, antes de la llegada de la pandemia, había 5.719.050 cotizantes, este número se desplomó a 5.139.430 registrados en junio de 2020. Desde entonces ha venido al alza, aunque con alguna pausa a mediados del año pasado, pero repuntando bastante en los últimos meses de 2021.

El aumento en doce meses de 394 mil cotizantes que se anotó en enero, desagregado por género, se explica más por mujeres que hombres, ya que estos últimos aumentaron en 184.063, mientras que las mujeres subieron en 210.055, lo que significa alzas de 5,7% y 8,9%, respectivamente.

“Esto ha permitido que se alcance el mayor nivel de cotizantes para pensión en un mes desde la creación del sistema, con un total de casi 6 millones, siguiendo la positiva tendencia de los meses previos, desde marzo 2021″, señala el informe.

“Por lo tanto, los datos revelan que se ha continuado consolidando la recuperación del empleo formal observada en los once meses previos”, agrega.

De hecho, dice que “aunque el alto crecimiento del número de cotizantes, de 7,1% en doce meses, se explica en gran parte por el descenso en el número de ocupados de enero 2021, cuando llegó a 5.579.993, también hay una recuperación del empleo formal a niveles prepandemia. En enero de 2020, previo a la crisis sanitaria, el número de cotizantes para pensión alcanzó los 5.719.050, mientras que en el mismo mes de 2022 esta cifra se eleva a 5.974.111 trabajadores. Así, esta categoría de empleo tiene un alza de 4,5% respecto a los niveles previos a la llegada del Covid-19 a Chile”.

De esta forma, el documento revela que el empleo formal, según el registro de cotizantes para pensiones, se ha recuperado paulatinamente de los efectos negativos de la pandemia, “gracias al levantamiento de las medidas más restrictivas de movilidad, al aumento de los aforos permitidos con pase de movilidad, a la apertura gradual de jardines y colegios, al fin del toque de queda, y a la campaña de vacunación”.

En todo caso, hay que considerar que el número de cotizantes en AFP del mes de enero 2022 corresponde, en realidad, a aquellos trabajadores que devengaron sus remuneraciones en el mes de diciembre del año anterior.

Además, el documento recuerda que “más allá del registro administrativo del sistema de pensiones, falta que reingresen a la fuerza de trabajo unas 452 mil personas, especialmente mujeres, para llegar a los niveles de fuerza de trabajo del trimestre noviembre-diciembre-enero 2019″.

Las remuneraciones

El informe del gremio también da cuenta del índice de remuneraciones, calculado con datos de los trabajadores dependientes que registra la Superintendencia de Pensiones, el cual representa la variación del ingreso imponible de los trabajadores con obligación de cotizar, en períodos de doce meses.

Ahí, en términos nominales, el crecimiento del salario imponible fue de 7,7% en enero de este año, alcanzando un ingreso promedio de $1.007.671 para trabajadores dependientes. En tanto, al ajustar el monto por la inflación del período, es decir, corregirlo por la variación del valor de la UF, el índice disminuye considerablemente, llegando a un valor real de 0,5%.

“En el 2020 el ingreso imponible creció en magnitudes moderadas para el caso de los hombres y más altas para el de las mujeres. Esto, sin embargo, no fue una buena noticia, ya que el aumento del ingreso promedio femenino se explicó por la salida del mercado laboral de las trabajadoras de menores ingresos, cuyos empleos tenían menor estabilidad y capacidad al trabajo telemático”, explica el informe.

Y añade que “en la actualidad, sin embargo, tanto el número de ocupados como el ingreso imponible nominal, y en menor medida el ingreso real, ha aumentado. Esto sí es una señal favorable, ya que la recuperación de la pandemia es cada vez más transversal para el caso del empleo asalariado formal”.

También dice que “el aspecto negativo del escenario es que, aun cuando los ingresos nominales suben, la elevada inflación disminuye significativamente el poder de compra de los trabajadores”.

En ese sentido, el informe explica que “los retiros de fondos, los estímulos fiscales, el alza de los combustibles, el alza del valor del dólar, entre otros factores, han llevado a un aumento significativo del nivel de precios en el país. Esto se traduce en que el aumento nominal de 7,7% del ingreso imponible de los trabajadores casi se anula por la inflación, resultando en un aumento de solo 0,5% en términos reales, con una inflación, medida como la variación del valor de la UF, de 7,2% en 12 meses, a enero 2022″.

Sobre ello, además señala que “la elevada inflación, en un contexto en el cual los trabajadores normalmente tienen sus sueldos fijados en pesos, afecta proporcionalmente más a los trabajadores de menores ingresos”.