Para los chilenos ahorrar no es una realidad que nos resulte fácil. Es un hábito que no está naturalmente incorporado en nuestra vida diaria, ni menos, como parte de nuestra educación. De hecho, según la encuesta de inclusión financiera Global Findex de 2017, la proporción de chilenos mayores de 15 años que dijo haber ahorrado alcanza el 49%, en contraste con otros países en los que esta cifra alcanza al 71%.

Entonces, ¿por qué nos debiera preocupar y alertar esta cifra? Porque el ahorro es el primer paso para ser responsables con nuestras finanzas y con nuestro futuro. Por lo tanto, incentivarlo debe ser una conducta promovida desde niños.

Es por eso, que desde la Asociación de AFP nos hemos propuesto reforzar la formación de habilidades que incidan en prácticas de ahorro a través del programa Ahorronautas. Esta iniciativa está orientada a estudiantes de segundo y tercero básico que, con metodologías innovadoras y lúdicas, permite adentrarlos en el ahorro.

El contexto cultural en el cual nos encontramos, se estimula fuertemente el consumo, la satisfacción material inmediata y, como consecuencia, la aprobación social del ahorro es prácticamente inexistente.

Comenzar a ahorrar cuando la necesidad es inminente hace la tarea abismantemente más difícil. Por eso es fundamental comenzar de manera temprana. Es aquí donde la infancia surge como la fase de la vida donde los hábitos se forjan y la educación sobre el ahorro puede cambiar la vida de los adultos del futuro.

En momentos en que discutimos cómo mejorar las pensiones, es primordial retomar el valor que tiene el ahorro, como la base para construir un mejor futuro para todos.

Fernando Larraín

Gerente General Asociación de AFP

El Mercurio, 1 de agosto