Frente a la creación del Consejo Público Autónomo para el Ahorro Previsional, nos parece que las indicaciones presentadas por el Ejecutivo complejizan y le agregan costos de forma innecesaria el Sistema Previsional. Lamentablemente, ninguno de estos cambios propuestos a la administración de los fondos es una solución a la mejora de las pensiones de los chilenos.

No es posible dejar de manifestar lo incomprensible de la medida que excluye o veta a las AFP de la administración del 4% adicional, pero que, al mismo tiempo, le reconoce su capacidad de gestión, entregándole la responsabilidad de recaudar, cobrar, transferir y pagarlos fondos que ese 4% adicional genere.

Es, a todas luces, extraño que las AFP hagan todo el trabajo, pero que queden fuera de la gestión de las inversiones, sobre todo cuando la historia muestra que la rentabilidad obtenida desde la creación del sistema hasta hoy día ha sido de UF+8,01%. ¿Razón técnica para excluir a las AFP? Hasta la fecha, el proyecto ingresado, así como las declaraciones de diferentes autoridades, no ha sido capaz de explicar las razones técnicas por las cuales se está creando este nuevo Consejo. ¿Mejorarán las pensiones con los nuevos gestores? Eso no es posible saberlo.

Si a los gestores no les va bien en rentabilidad, ¿a quién van a recurrir los afiliados? De acuerdo al proyecto, los reclamos se hacen en la AFP y, por lo tanto, estas tendrán que hacerse cargo de gestiones que no dependen de las propias AFP, ¿raro o no? Lo que sí es claro es que se trata de una medida política basada en eslóganes, gatillada por la brecha entre las expectativas y la realidad sobre las pensiones. Problema que sabemos se resuelve, en gran medida, con más ahorro, por más tiempo y sin lagunas, y no con ideologías como las que vemos hoy. La rentabilidad que las AFP dan actualmente a los fondos equivale a un 70% de las pensiones frente al 30% que representa el ahorro personal. Esta es la principal evidencia de que el trabajo hecho por las administradoras ha sido bien realizado y que las actuales indicaciones incluso le reconocen. La última encuesta CEP nos mostró que las pensiones son la segunda causa de preocupación de los chilenos, por lo que, sin duda, es un tema que debe tratarse ahora, de manera urgente. Pero esta reforma, tal como está planteada, no ataca los parámetros que realmente inciden en la construcción de mejores pensiones, por lo que sus cambios serán acotados. Queda claro entonces que el problema hoy se pretende resolver con una indicación política, haciendo caso omiso de la evidencia técnica.

Fuente: El Mercurio, 24 de junio