Cuando comienzas tu vida profesional, el 10% de tu sueldo imponible va directamente a tu cuenta individual. Este es invertido para generar rentabilidad y aumentar tu monto en el largo plazo.

Por eso, si la persona comienza a cotizar de forma temprana, el ahorro de la cuenta individual se invertirá por más tiempo, ayudando para que a largo plazo el monto de la rentabilidad sea mucho mayor, ayudando a construir una mejor pensión para el futuro.

Si bien, la cotización es importante para fortalecer la pensión, también genera otros beneficios importantes en materia de seguridad social, como son el derecho a licencia médica, ya sea por  enfermedad transitoria o enfermedad laboral, por accidente laboral o de trayecto, y el derecho a seguro de invalidez y a una pensión de sobrevivencia en caso de muerte. Otro punto importante es tener la facultad a un seguro de cesantía. Además, en caso de pedir un crédito hipotecario o cualquier otro, uno de los requisitos es presentar las últimas cotizaciones.

Así, es importante que te mantengas al tanto de tus cotizaciones y que estas sean frecuentes, sin laguna previsionales (periodos que tiene un afiliado sin cotizaciones de AFP). Estas lagunas se pueden producir por tres razones distintas: tiempo sin trabajar, si eres trabajador independiente o por cuenta propia y no cotizaste, y por empleadores que no pagan las cotizaciones. Para revisar ingresa la web de www.sontuslucas.cl

 

 

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