Asociación Gremial de Administradoras de Fondos de Pensiones – AAFP de Chile

La Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones es una organización gremial de carácter privado que reúne a todas las AFP del país.

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La AFP estatal no va a resolver el problema de fondo del sistema de pensiones

7 mayo, 2015

“Hay un grave desconocimiento de cómo opera el sistema de pensiones en Chile”, comentó el presidente de la Asociación de AFP, Rodrigo Pérez, tras analizar los resultados de la encuesta sobre Percepción del Sistema de Pensiones en Chile llevado a cabo por la empresa Statcom, pero cuyo cuestionario fue elaborado por la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones.

Según los resultados, un 5% de los encuestados considera que su pensión no le alcanza para financiar un nivel de vida adecuado, mientras que un 71% dijo que no le alcanza para satisfacer sus necesidades. A esto se suma que el 79% dice estar muy de acuerdo con el proyecto de ley enviado por el gobierno al Congreso que crea una AFP estatal e incluso un 69% se cambiaría a ella.

El estudio fue dado a conocer por el economista David Bravo, quien lidera la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones -más conocida como Comisión Bravo- y se enmarca en el trabajo que ha tenido este grupo de expertos desde el 29 de abril de 2014 hasta la fecha. La Presidenta Michelle Bachelet creó la comisión con el objetivo de que sus integrantes estudien el sistema de pensiones, realicen un diagnóstico y elaboren una propuesta que debe ser entregada en agosto.

Bravo explicó que los principales problemas que se concluyen al ver las cifras son “la baja compensación económica, un modelo de planificación e inversión deficiente o mal distribuido y la desinformación de los cotizantes”.

En cuanto a la desinformación, el presidente de la asociación de AFP explica que se debe hacer un “mea culpa”, dado que ni las administradoras, ni el Estado, ni la sociedad en general le ha puesto el “énfasis necesario”. De hecho, explica que ellos propusieron una serie de medidas en este sentido a la Comisión Bravo que van desde comenzar a enseñar el sistema desde el colegio hasta realizar capacitaciones laborales.

“Si parte de los trabajadores hubieran estado conscientes a tiempo de la importancia de este tema, se habrían evitado muchas frustraciones, porque tenemos un muy buen sistema de pensiones, pero que también enfrenta desafíos importantes”, comenta Rodrigo Pérez a “El Líbero“.

– ¿Por qué hay tan bajas expectativas respecto a la pensión que se va a recibir al jubilar?

– “Tenemos un sistema de pensiones que para quienes cotizan regularmente y han tenido un trabajo estable a lo largo de su vida laboral, entrega muy buenas pensiones. Desgraciadamente esa no ha sido la realidad de muchos chilenos. Lo que vemos en el mundo laboral es que hay un alto grado de precariedad en el empleo y eso se traduce en una baja densidad de cotizaciones durante la vida activa”.

– ¿Cuál es la causa de eso?

– “Hay múltiples causas. Tenemos niveles de evasión muy grandes que llegan incluso al 20%. También hay niveles de subdeclaración muy importantes, en el sistema público llega al 20% y en el privado al 10%, es decir, se imponen no por el total de la renta, sino que se declara por un monto inferior. Tenemos un grupo enorme de empleados del sector público a los cuales se les cotizó por una proporción bastante menor de sus rentas. En definitiva, existe una informalidad en el mercado laboral muy grande. Si uno mira en cualquier instante del tiempo, tenemos 9, 5 millones de afiliados al sistema de pensiones, pero sólo 5,5 millones cotiza”.

“Es un muy buen sistema de pensiones que es capaz de entregar buenas pensiones a quienes cotizan regularmente. Pero también tenemos una realidad en el mundo laboral que en muchos casos por desconocimiento o por precariedad en el empleo implica lagunas previsionales demasiado grandes y, por lo tanto, pensiones que no cumplen con las expectativas. Además, enfrentamos otros desafíos como las mayores expectativas de vida que han cambiado de forma impresionante durante los últimos 33 años desde que partió el sistema, una entrada al mundo del trabajo de los jóvenes más tarde y esto implica que debemos financiar pensiones por un tiempo mucho más largo. Las AFP están por el cambio, por esto hemos realizado 20 propuestas a la Comisión Bravo que buscan tres objetivos: reducir las lagunas previsionales, aumentar los niveles de ahorro -hoy en Chile cotizamos mucho menos de lo que se cotiza en los países de la OCDE- y mejorar la educación, la sensibilidad y el conocimiento de este tema en la ciudadanía”.

– En ese sentido, ¿cuál es en definitiva el problema en el sistema laboral?

– “Si uno compara con países más desarrollados, hay una mayor informalidad. Hay una migración de trabajadores desde el mundo laboral formal al independiente u honorarios y que luego vuelven al mundo laboral formal, esas transiciones implican períodos sin cotizar. Es por esto que hoy es importante la reforma de 2008, donde se introdujo la obligación de cotizar a los empleados a honorarios. Hay un tercio prácticamente de ellos en el sector que no cotizan”.

– Pero este año, al igual que en 2014, los trabajadores a honorarios tuvieron la posibilidad de renunciar a la cotización y recuperar lo que fue descontado de sus impuestos…

– “Sí, en teoría a partir del próximo año va a ser obligatorio. El gobierno ha anunciado un proyecto de ley para modificar eso, no sabemos exactamente en qué va a consistir, sin embargo, creemos que es importante que se mantenga esta obligatoriedad”.

– La encuesta dada a conocer refleja que gran parte de los chilenos está de acuerdo con la AFP estatal y que incluso se cambiarían a ella. ¿Cuál es su opinión sobre el proyecto del Ejecutivo y qué ocurriría con el futuro de las AFP privadas?

– “La AFP estatal es una mala idea por una razón muy sencilla, no va al corazón del problema. No va a pagar mejores pensiones y no va a poder resolver el problema de fondo que son las bajas tasas de cotización, los altos niveles de evasión, la subdeclaración, el problema de los empleados públicos, el aumento de las expectativas de vida; nada de eso lo resuelve una AFP estatal. Se ha señalado que el propósito de ésta es aumentar la cobertura y la competividad de la industria, ninguno de esos dos factores tampoco va a influir. La cobertura por ley es obligatoria, cualquier trabajador dependiente tiene la obligación legal de cotizar y es obligación de la AFP recibir esas cotizaciones. La competividad ha llegado a niveles tan altos que hoy en día la AFP que ganó la última licitación tiene una de las comisiones más bajas del mundo”.

“Por lo tanto, no es un buen proyecto. Si se decide ir adelante con esta idea, la iniciativa requiere modificaciones importantes que garanticen que la competencia sea en igualdad de condiciones. Las AFP no están en contra de la competencia, al contrario, compiten intensamente entre ellas por rentabilidad, servicio, comisiones. La competencia es buena y beneficia a los afiliados, pero tiene que darse en igualdad de condiciones, porque un actor estatal puede jugar con ventaja y el proyecto de ley que está en el Congreso no da garantías de una competencia en igualdad de condiciones”.

– Puede ser que la gente esté de acuerdo con una AFP estatal, dada la desinformación que existe y crea que le puede dar mayor seguridad…

– “Si es así, sería una pena que la gente se cambie pensando que va a obtener condiciones mejores que en una AFP donde son profesionales del mundo privado son los que manejan los recursos. Si la AFP estatal busca diferenciarse por servicio, por comisión, por servicio, por rentabilidad, va a tener que demostrarlo en la cancha. Compitiendo con los privados”.

“Es importante realizar cambios, pero cambios que resuelvan los problemas que tenemos, mantengan las fortalezas y permitan pagar mejores pensiones que es lo que nos interesa a todos”.

– En agosto la Comisión Bravo debería presentar su diagnóstico. ¿Qué esperan ustedes de las conclusiones?

– “En la reforma previsional de 2008, se incluyeron las modificaciones que propuso la Comisión Marcel que consistían en un fortalecimiento del pilar solidario, mayores niveles de competividad, perfeccionamiento en el sistema de inversiones, entre otras, y fue una buena reforma. Esperamos que eso se repita esta vez”.

– Pero, ¿cree que se seguirá adelante con la AFP estatal?

– “No sé. Me parece razonable lo que hizo el gobierno de postergar la AFP estatal hasta que la Comisión Bravo hiciera sus recomendaciones. La AFP estatal es un cambio estructural relevante, por lo tanto tiene lógica llevarlo adelante después de tener a vista las conclusiones”.

– Para aclarar algunas de las dudas que dejó en evidencia la encuesta, ¿qué porcentaje de su vida laboral debería cotizar un trabajador para tener una “vejez digna”?

– “Hay estimaciones que señalan que con una densidad de cotizaciones de un 80% de la vida laboral se obtiene un nivel de pensiones bastante elevado en términos de tasa de reemplazo. Por ejemplo, en Alemania para acceder a la pensión completa se exigen 40 años de cotizaciones, sino se tiene acceso a una parte de la cotización. Por lo tanto, en todos los sistemas de pensiones hay una relación directa entre años cotizados y pensión. En cualquier caso, el ideal es que se cotice por una parte significativa de la vida laboral, que puede ser un 70% u 80%”.

– ¿Cuál sería el principal consejo que le daría a los trabajadores?

– “Nosotros le propusimos a la Comisión Bravo aumentar la tasa de cotización. En Chile hoy cotizamos un poco más del 12%, un 10% va a la cuenta de capitalización, hay un seguro de invalidez y sobrevivencia, y la comisión. Pero si uno lo compara con los países de la OCDE que en promedio cotizan 20%, no tiene sentido. Se debe aumentar la tasa de cotización y que se haga con cargo al empleador, porque también lo que uno ve en otras partes es que los empleadores contribuyen una cantidad superior”.

– ¿Qué porcentaje proponen a la Comisión Bravo respecto a la tasa de cotización?

– “No le fijamos un porcentaje, porque depende de cuál sea el objetivo de aumento de pensión, va directamente proporcional. Por ejemplo, si subiéramos de un 10% a un 13%, eso permitiría aumentar las pensiones en un 30%. En general, las propuestas que se han hecho que han ido todas en esa dirección, hablan de subir la cotización de un 10% a entre 13% y 15%”.

“Respecto a los trabajadores es importante informarse, que revisen sus cartolas y que sus cotizaciones estén pagadas, que se informen sobre las alternativas de ahorrar un poco más como el APV o la cuenta 2. Hay que dedicarle algunas horas a un tema tan importante que es nuestra pensión, la gran mayoría no le dedica tiempo”.

Fuente: El Líbero

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