Asociación Gremial de Administradoras de Fondos de Pensiones – AAFP de Chile

La Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones es una organización gremial de carácter privado que reúne a todas las AFP del país.

Columnas y Entrevistas

“Las AFPs hacen un trabajo de cobranza, pero la inspección tiene que hacer una labor más grande”

5 septiembre, 2016

Que las pensiones son bajas en nuestro país no hay duda alguna. Qué es el tema del momento tampoco y que requiere de un análisis para realizar las correcciones respectivas, es algo frente a lo cual no existen dudas.

El consenso es generalizado en todos los estamentos. Incluso de la propia Asociación de AFP.

Fernando Larraín es el gerente general de dicha entidad y en Frutillar expuso acerca de lo que ocurre con el actual sistema.

Un desafío que -según dice- no sólo se plantea en nuestro país, sino que en todo el mundo, ya que se trata de un tema demográfico.

Esto, porque en la actualidad se vive más y nacen menos niños.

 

Larraín participó de un congreso realizado por la Unión de Funcionarios Municipales. Hasta donde llegó con la intención de “dar la cara. Algo que antes nadie hacía”.

Ante los funcionarios municipales expuso que en Chile opera un sistema mixto, que tiene tiene tres pilares: solidario, contributivo y voluntario.

 

No es auto de lujo

Larraín disertó sobre la visión del gremio en la discusión que hoy marca la agenda del país.

¿Cómo conseguir mejores rentas para quienes dejaron de pertenecer a la fuerza laboral activa? Es la pregunta que todo el mundo se hace, incluso el gremio.

Otra consulta es cómo tener mejores AFPs. Su respuesta es, por ejemplo, con mejores regulaciones, niveles de poder entre el afiliado y estas administradoras.

¿Un sistema reparto? Para Larraín es algo que hoy se puede pensar; pero con la salvedad de que esto podría hacer colapsar al país dentro de 20 años.

 

No cotizan

En su análisis expone acerca de uno de los grandes problemas. Y eso es que hay unos 2 millones de personas que no cotiza, que no ahorra, porque no tiene contrato, porque puede que trabaje de forma independiente.

Un caso es el de los empleados municipales, donde más de la mitad de ellos están a honorarios, lo que significa que son ellos mismos quienes tienen que cancelar sus cotizaciones.

A lo que se suma a que los empleadores, es decir, los municipios presentan una mora de imposiciones.

Actualmente la deuda alcanza a los 38 millones de dólares, perjudicando a más de 180 mil trabajadores en todo el país.

Por eso, para Larraín los municipios aparecen como los mayores deudores del sistema.

Se trata de moras por declaraciones por no pago que tienen hoy los municipios.

 

Evasión

En el marco del debate nacional respecto a las pensiones Larraín enfatiza que uno de los mayores problemas en la actualidad es el nivel de evasión previsional.

El que llegaría a un 20% y que trata de empleadores que no le cancelan las imposiciones a sus trabajadores.

Los mayores casos, según recalca, se da entre la pequeña y mediana empresa, aunque también en las más gl andes.

Por eso, el llamado es a que los trabajadores se aseguren de que estos dineros sean cancelados.

De hecho, en la actualidad hay del orden de un millón de demandas por esta situación.

“Las AFPs hacen un trabajo de cobranza, pero la Dirección del Trabajo tiene que hacer una labor grande. Tiene que ser una acción mancomunada”, opina.

 

Reconoce que se recupera bastante cuando hay cobranza; pero lo trascendental es no llegar a estos niveles. “Hay una deuda grande como país de la que debemos hacemos cargo”.

En la evasión -recalca Larraín- el principal perjudicado es el trabajador. Hay muchos casos en que llega una persona a buscar su jubilación, constata que tiene un monto bajo y que una de las explicaciones para ello es que tiene periodos de no pago en circunstancias que sí trabajó.

 

– ¿El Estado debería cancelar dichas ‘lagunas’ por no fiscalizar?

-Más que buscar al culpable hay que buscar soluciones y yo creo que hay que darles más herramientas a las AFPs para que puedan tener mejores niveles de cobranza y la fiscalización de la Dirección del Trabajo tiene que crecer.

 

Natalidad

Uno de los aspectos que coloca en la agenda Larraín, es el que tiene que ver con la vejez y la natalidad en nuestro país.

Según dice, son tres los puntos que se tienen que entender en términos demográficos.

Lo primero es que “estamos viviendo más años, lo que significa que cuando llego a los 65 años y tengo $100 en mi fondo y si yo vivo hasta los 70, esos los divididos en cinco años”.

Pero como eso no ocurre hoy y la vida se extiende hasta los 85-90 años, este monto se tiene que dividir en más años.

Por lo tanto, se requiere de tener más fondos producto de este cambio en la esperanza de vida.

 

-¿La esperanza de vida impacta entonces el monto de las pensiones?

-Claro, lógico, pero no sólo a nuestro sistema sino que a todos los que existen en el mundo. Todos países que tienen beneficios definidos los están cambiando porque la gente está viviendo más tiempo.

 

-¿Una persona que hoy jubila con una pensión baja, hace 15 años le proyectaban otra realidad?

-Sí, claro que sí. Tienen la misma plata y tienen que ver por cuanto tiempo le dura.

En la actualidad, las tablas que tiene la Superintendencia de Pensiones dicen que hoy las mujeres viven -en promedio90 años, mientras que los hombres 86.

Pero el problema -apunta Larraín- es la baja natalidad, lo que hace que hoy Chile tenga menos gente en edad activa.

“No podemos financiar gente pasiva”, recalca.

Según las estadísticas, hoy hay cinco trabajadores por cada adulto mayor. Y para financiarlo cada uno tiene que colocar un 20%.

Pero en 20 años más no habrá cinco, sino que dos, los que tendrán que colocar el 50%, la mitad del salario para este adulto mayor.

Las proyecciones indican que el 2050 habrá 7 millones de adultos mayores en nuestro país. Por eso -recalca- que se tiene que discutir este tema.

 

-Qué opción es más factible para ustedes: ¿Aumentar la edad de jubilación o que suba el dinero ahorrado por los trabajadores?

-Lo importante es poder aumentar el ahorro. Yo pude tener la suerte de haber ahorrado mucho hasta los 50 años y generar un monto gigante que me permita vivir por 50 años más. Eso es difícil, casi imposible; por eso lo que importa más allá de cuándo jubile la persona es la cantidad de ahorro que tiene.

En tal sentido cree que el camino correcto es generar incentivo para que las cuentas puedan ser mayores y eso significa que los afiliados posterguen su edad de jubilación, lo que es voluntario en nuestro país, “lo que hago es poner más ahorro porque tengo un año más trabajado y menos de expectativa de vida en el fondo, y por eso me dura más”.

 

-Las AFP entregan a sus afiliados una proyección de jubilación. Si se considera el factor esperanza de vida, entonces lo que hoy informa no guardaría relación con la realidad?

-La proyección de hoy día es con las tablas de hoy en día. Y si resulta ser que hay una mejora tecnológica enorme y empezamos a vivir hasta los 150 años claramente la estas van a cambiar.

Aparte de estas tablas se confeccionan en base a las condiciones que tiene el país.

 

– ¿Ejemplo?

-Si comparas Chile con Estados Unidos, lo que nosotros estamos viviendo en 30 años, para ellos fue en 80 años. La velocidad de esto lia sido muy rápido. De repente empezaron a nacer menos niños… Si miras la esperanza de vida, por 100 años la expectativa no cambió nada entre 1800 y 1900 no varió, pero en 20 años pasó de 35 a 60 años. Este es un país que está viviendo más años.

 

-¿Qué pasa entonces cuando una mujer cumple 91 y un hombre 87?

-Lo que ocurre es que cuando te jubilas eliges una modalidad de pensión. Si optas por renta vitalicia todos los meses te depositan un monto de plata, da lo mismo si te mueres a los 66 o a los 140 años.

Quien asume el riesgo de que viviste mucho es la compañía de seguro. Y la otra alternativa es el retiro programado que pactas con la AFP y que te entrega más recursos al comienzo y va disminuyendo hacia el final. Nunca quedas con cero, cero, cero; pera a medida que pasa el tiempo te van recalculando y tu pensión va disminuyendo.

 

Larraín explica que el retiro programado es elegido por las personas que opten por la libertad, dado que esta opción deja herencia, no así la renta vitalicia. Lo mismo que quienes no tienen un monto suficiente como para la renta vitalicia y por eso quedan con retiro programado.

 

-¿Y después que se termina el dinero. Aporta el Estado?

-No, acá el Estado no participa. Sigues con tu fondo. Una de las discusiones es poner un seguro en la cuarta edad. Es cortar la cola. Es decir: tu pensión te durará entre los 65 y los 85 años. Y después hay un seguro que tu compras, de longevidad y paga esa pensión.

La disminución de las remuneraciones depende, en todo caso, de una sene de factores como el ahorro, los beneficiarios y la tasa de interés que pueda tener el pensionado.

 

-Un pensionado soltero tiene un ingreso mayor que uno con hijos y más todavía que uno casado con hijos: ¿No es una forma de discriminación de parte de las AFPs?

-No es una discriminación de las AFPs, es del sistema. Si tienes familia y te mueres a los 45, tienes un seguro de invalidez y sobrevivencia, por lo tanto qué pasa con tu familia y con los fondos que ahorraste, quién se los queda: se los pasan a tu familia. No hay discriminación, esto se hace porque hay beneficiarios.

Un tercio de la población en 20 años más será mayor de 60 años. Vamos a tener unos 7 millones de personas en esa edad. Su calidad de vida es más amplio que las pensiones.

El problema de las pensiones es en el mundo. No sólo en Chile. A todo el mundo le preocupa y por distintas razones, y en la prensa internacional aparece como un tema fundamental.

Fuente: El Llanquihue

 

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