Según el análisis liderado por el economista Jorge Quiroz, de variar algunos de los supuestos para el fondo que se construye con el 6% de cotización adicional, definidos por la Dipres —como salarios, rentabilidad o el mecanismo de ajuste—, el fondo “colapsaría”.

Desde que se presentó la reforma previsional, el análisis de las cifras que la sustentan ha estado en la mira. De hecho, motivó a que una veintena de centros de estudio solicitara la entrega de los datos para sus propias modelaciones, petición a la que el Ejecutivo rápidamente reaccionó convocándolos a talleres donde se analizaron el Informe Regulatorio y Financiero, las tasas de reemplazo y la sustentabilidad del Fondo Integrado de Pensiones (FIP).

Este último es clave para el diseño, puesto que es el que se construye a partir de la cotización adicional de 6% de ahorro colectivo y donde se genera la distribución intra e intergeneracional, la compensación por tablas de mortalidad y las labores de cuidado, entre otras.

A partir de los datos entregados, la Consultora Quiroz & Asociados del economista Jorge Quiroz, realizó un estudio sobre la sustentabilidad del FIP, para evaluar qué tan sólido es.
Quiroz aclara que si bien las estimaciones de la Dipres “se presentan en forma de gráficos, dificultando su replicabilidad, sin el modelo computacional y con información que aún no ha sido puesta a disposición del público”, modelaron los números implícitos en los gráficos “mediante la herramienta web (WebPlot Digitizer) y se usaron fuentes públicas”, como la proyección de población Celade (1950-2100); información de la Superintendencia de Pensiones y microdatos para nuevos pensionados y pensionados totales a diciembre de 2021, por cohortes de edad.
Plantea que “sobre la base del Modelo (Quiroz € Asociados), verificamos que el FIP sería sustentable en el largo plazo, lo que implica que los ingresos del fondo, incluyendo los intereses, superan a los gastos, y los activos del fondo al año 2100 exceden el valor presente de las obligaciones futuras”. Sin embargo, afirma que no ocurre lo mismo si se modifican algunos supuestos.

Tres escenarios
El estudio plantea tres ejemplos en los que se varían los supuestos, que dejarían en evidencia que “la sustentabilidad del FIP resulta extremadamente sensible a cambios incluso marginales en los supuestos y por lo tanto, no es robusto”, y que “estos cambios son muy plausibles de ocurrir, atendiendo a la dinámica de economía política que surge de la evolución del propio fondo”.
Primer ejemplo. La reforma contempla una garantía de 0,1 UF por año cotizado, a la que pueden acceder los pensionados actuales y futuros, y se pregunta qué sucedería si esa garantía subiera a 0,125 UF.

El resultado, según Quiroz, es que “el fondo colapsa, porque bastaría que la garantía aumentara en un 4% (a 0,104 UF) para que el FIP deje de ser sustentable” (ver gráfico).

Segundo escenario: la proyección de la Dipres supone un crecimiento real anual de las remuneraciones de 1,1% a partir de 2028. Frente a la pregunta de qué pasaría si las remuneraciones crecieran al 0,5%, la respuesta es: “El FIP también colapsa; bastaría que el crecimiento de las remuneraciones fuese menor a 0,98% para queel FIP deje de ser sustentable”, sostiene.

Un último ejemplo tiene que ver con la rentabilidad estimada por la Dipres, “que convergería a 3,91% anual de 2040 en adelante”. En el escenario de que “la rentabilidad del FIP fuera medio punto porcentual menora lo proyectado a partir de 2040, el fondo también colapsa. Bastaría incluso que la rentabilidad fuera 10 puntos base menor, a partir de 2040, para que el FIP deje de ser sustentable”.

¿Qué tan factibles son estos cambios? Quiroz apunta a factores de economía política, ya que respecto de la garantía, tal como está diseñada la institucionalidad y los mecanismos de ajuste, “es políticamente rentable aumentar los beneficios en distintos momentos del tiempo, considerando que los costos se ven décadas después”, y por el contrario, “es muy poco plausible que el Consejo Directivo del IPPA reduzca los beneficios, en un contexto donde el fondo sigue creciendo”. Y advierte: “Lo más probable es que cuando el Consejo reduzca los beneficios, ya sea demasiado tarde”.

Frente a los supuestos de salario, plantea que “la Dipres supone un crecimiento de la Productividad Total de los Factores (TFP) de 0,6% anual, mientras que en los últimos 10 años ha sido cercana a0%. El crecimiento real anual de los salarios podría ser menor a lo que supone la Dipres, toda vez que debe guardar relación con el aumento de productividad”, mientras que sobre la rentabilidad del FIP que se deriva de los instrumentos de inversión, “la experiencia internacional muestra que este tipo de inversiones (activos alternativos) exige ejecutivos altamente calificados, con remuneraciones muy elevadas”, lo que considera “muy poco probable que el ambiente político tolere ese nivel de remuneraciones.
Lo más plausible es que se termine con una administración más conservadora, que obtendrá rentabilidades más bajas”.

Con todo, la conclusiones del estudio son tres: “El FIP sería sustentable solo si los supuestos sobre los que descansa el Informe Dipres se cumplen estrictamente, pequeños cambios en los supuestos hacen colapsar el FIP; que estos cambios son muy plausibles de ocurrir, atendiendo la dinámica de economía política; y es muy improbable que el mecanismo definido para restablecer la sustentabilidad del FIP actúe oportunamente”.

Fuente: El Mercurio

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