Asociación Gremial de Administradoras de Fondos de Pensiones – AAFP de Chile

La Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones es una organización gremial de carácter privado que reúne a todas las AFP del país.

Columnas y Entrevistas

Mercado accionario y AFP: ¿Me cambio de fondo? ¿Cuándo? ¿Cuál es el riesgo asociado?

8 octubre, 2018

Capital Humano
El Mercurio

La volatilidad no es necesariamente mala, sino que muy valiosa si se tuviese la capacidad de aprovecharla en los escenarios buenos, y de protegerse en los escenarios malos.

Tener la capacidad de timing (de poder anticiparse a los eventos futuros del mercado) es extremadamente valiosa e improbable.

ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN

Parece bastante tentador intentar anticiparse a los cambios en el mercado. Si el mercado accionario va a subir, invertir antes en fondos que se expongan fuertemente en acciones. Si el mercado accionario va a bajar, protegerse invirtiendo en bonos e instrumentos de renta fija.

¿Es fácil saber cuándo hacer estos cambios? ¿Es potencialmente lucrativo? ¿Podría perder mucho dinero?

El premio Nobel Robert Merton acostumbraba a ilustrar este punto proponiendo el siguiente ejercicio:

Suponga que tuviera US$1.000 para invertir en el mercado de EE.UU. el 1 de enero de 1927 y quisiera evaluar sus resultados al 31 de diciembre de 1978. El resultado dependerá de si sigue alguna de dos estrategias de inversión:

Estrategia 1: Invertir en renta fija de corto plazo, sin riesgo.

Estrategia 2: Invertir en una cartera diversificada de acciones de la bolsa de Nueva York, la NYSE.

A primera vista, los resultados son un poco sorprendentes. La Estrategia 1 obtendría solo US$3.600 a fines de este período, mientras que la Estrategia 2 logra no solo más, sino que muchísimo más: US$67.500.

El hecho de que estrategias más riesgosas renten más en el muy largo plazo es conocido, y está justificado pues los inversionistas son aversos al riesgo y exigen una mayor rentabilidad para invertir en activos más volátiles. La diferencia tan marcada entre ambas rentabilidades se debe al efecto del interés compuesto para cada una de las estrategias.

Luego de analizar las dos estrategias iniciales, Merton propuso una tercera. Esta consiste en asumir que el inversionista sabe de antemano si en los próximos días el mercado accionario va a subir o a bajar, y de acuerdo a eso invirtiera -antes del cambio- en acciones o en renta fija, respectivamente. Es claro que de ser esto posible, el resultado final debiese ser superior a las estrategias anteriores, sin embargo, el monto obtenido sí es sorprendente. Según sus cálculos el monto sería superior a ¡US$5.300 millones!

De este ejercicio se pueden extraer varias conclusiones. La primera de ellas es que la volatilidad no es necesariamente mala, sino que muy valiosa si se tuviese la capacidad de aprovecharla en los escenarios buenos, y de protegerse en los escenarios malos.

Una segunda conclusión es que tener la capacidad de timing (de poder anticiparse a los eventos futuros del mercado) es extremadamente valiosa y quien la posea tiene la posibilidad de hacerse increíblemente millonario. Difícilmente entregaría esta capacidad a otros a un bajo precio.

Tercero, si los gerentes de un fondo de inversión poseyeran esta capacidad, las rentabilidades del fondo resultantes, graficadas con respecto a las rentabilidades del mercado tendrían un comportamiento curvo como el que se muestra en la Figura 1.

Finalmente, se puede concluir que tener timing es análogo a poseer una opción, en que se tiene el derecho -pero no la obligación- de comprar un activo de valor “S” pagando un precio prefijado “K”, como se ilustra en la Figura 2.

¿FONDO A O FONDO E?

Repitamos el ejercicio anterior, considerando los multifondos del sistema de pensiones chileno. El Fondo A es el más riesgoso (tiene mayor porcentaje de acciones) y, por lo tanto, debiera rentar más en el largo plazo. Mientras, el Fondo E es mayormente renta fija y debiera ser menos volátil, pero a su vez rentar menos en promedio.

La Figura 3 muestra el comportamiento de ambos fondos durante los últimos 15 años. Se puede observar que, aun incluyendo la gran crisis financiera del año 2008, el Fondo A ha rentado más que el Fondo E. De hecho, si se hubiera invertido $1MM hace 15 años en cada uno de los fondos se tendría un poco más de $3,5 millones en el Fondo A y de $2,8 millones en el Fondo E. Sin embargo, esta mayor rentabilidad tiene como “costo” la exposición a una mayor volatilidad, tal como lo ilustra la Figura 4.

Usando los datos reales de los últimos 15 años se puede calcular cuál hubiera sido el efecto de haber seguido una estrategia de cambiarse de fondo diariamente dependiendo de si anticipadamente se supiera que el mercado accionario iba a subir (invertir en el Fondo A) o si iba a bajar (invertir en el Fondo E). Si siguiéramos esta estrategia con un timing perfecto, los cálculos indicarían que la inversión de un millón se habría transformado ¡en más de $12.000 millones!

Por otra parte, usando la misma estrategia durante los últimos 15 años, pero con el timing erróneo (es decir invertir en acciones justo antes que el precio de las acciones fuera a bajar, y en renta fija cuando el precio de las acciones fuera a subir) el millón de pesos original se habría reducido a menos de $1.000.

La Figura 5 muestra las rentabilidades anuales de las cuatro estrategias propuestas:

Mantenerse en el fondo A (siempre).

Mantenerse en el fondo E (siempre).

Timing perfecto (+): Invertir en acciones cuando estas van a subir.

Timing erróneo (-): Invertir en acciones cuando estas van a bajar.

Se puede observar que la estrategia de mantenerse en el Fondo A ha rentado 9% anual y en el Fondo E 7%. Por otra parte, tener timing perfecto, es decir, cambiándose diariamente al fondo que efectivamente va a subir más al día siguiente, hubiera entregado una rentabilidad anual de más de 87%. Sin embargo, si las decisiones hubieran sido todas erróneas (timing erróneo), la rentabilidad sería negativa, alcanzando -38% anual.

¿QUÉ HACER?

La mayoría de los estudiosos en el área recomiendan que la decisión de en qué fondo invertir se tome primordialmente basado en la actitud o preferencias respecto del riesgo. En general las personas son aversas al riesgo, pero algunas lo son más que otras. Esto depende tanto de sus características personales como de su nivel de riqueza: si además de los fondos previsionales se dispone de otros ahorros, puede ser más tolerable exponerse a un nivel de riesgo mayor.

Personas muy aversas al riesgo debieran escoger el Fondo E, mientras que personas con mayor tolerancia al riesgo el Fondo A. Asimismo parece existir bastante consenso que tener el timing correcto es bastante escaso y por lo tanto, se recomienda ser prudentes a la hora de modificar la elección original.


El Mercurio
VER TODAS LAS NOTICIAS>

NUESTROS ASOCIADOS