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Marzo 2, 2026
Presidenta AAFP sobre envejecimiento poblacional: “está tensionando la forma en que las sociedades financian su seguridad social”
En una columna en Ex-Ante, Paulina Yazigi se refirió a los desafíos que traerá este cambio demográfico en Chile, bajo la presión que genera una mayor esperanza de vida y menor natalidad. Subrayó que “el debate de fondo no es si las personas trabajan más años, sino en qué condiciones lo hacen”.
Chile vive un cambio silencioso en su mercado laboral: cada vez más personas continúan trabajando después de la edad legal de jubilación, una tendencia impulsada por el envejecimiento de la población y una mayor esperanza de vida. Sin embargo, el fenómeno viene acompañado de un problema estructural que amenaza al sistema de pensiones: el aumento de la informalidad en los tramos de mayor edad.
“Cada vez es más común ver personas que, pasada la edad legal de jubilación, continúan trabajando”, advirtió Paulina Yazigi, presidenta de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP), en una reciente columna de opinión en Ex-Ante. La economista señaló que este proceso no es exclusivo de Chile y que responde a una transformación demográfica que está “tensionando la forma en que las sociedades financian su seguridad social”.
Yazigi destacó que extender la vida laboral puede tener efectos positivos, ya que el trabajo “no solo cumple un rol económico, sino también social: entrega propósito, vínculos y autonomía”. Sin embargo, subrayó que “el debate de fondo no es si las personas trabajan más años, sino en qué condiciones lo hacen”.
Yazigi hizo hincapié en que a medida que la población envejece, cada vez más personas seguirán trabajando después de la edad de jubilación, pero alertó que si esa tendencia se da mayoritariamente en ocupaciones sin cotización, “estaremos postergando nuevamente un problema para el sistema previsional”, enfatizó.
En ese contexto, citó datos del Barómetro Laboral y Previsional elaborado junto al CIES de la UDD, que muestran que más de la mitad de los nuevos empleos creados en el último año fueron informales. La situación es aún más crítica entre quienes tienen entre 50 y 65 años, donde dos de cada tres nuevos puestos corresponden a trabajos sin cotizaciones.
La columna advierte que las personas mayores enfrentan mayores barreras para reinsertarse en empleos formales, lo que empuja a muchos al trabajo por cuenta propia. “Ese ingreso permite enfrentar el presente, pero tiene otras consecuencias: baja protección presente y bajo ahorro para el futuro”, señaló Yazigi, recordando que en Chile gran parte de las personas ahorra solo la mitad del tiempo y que la situación de las mujeres es aún más desfavorable
Finalmente, la presidenta de la AAFP enfatizó que las pensiones son el resultado de toda la trayectoria laboral. “Cada período sin cotizar impacta acumulativamente en el monto final”, advirtió, agregando que cuando la informalidad se concentra en los últimos años de trabajo, el efecto es profundo.