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Enero 12, 2026

Una de cada tres mujeres se encuentra en condición de inactiva habitual, mientras que la densidad de cotizaciones de nuevas jubiladas cae a 45%, su nivel más bajo desde 2020.

El análisis del Barómetro revela que 1 de cada 3 mujeres mayores de edad se encuentran en inactividad laboral habitual, siendo las razones familiares el principal factor. Paralelamente, la densidad de cotizaciones de nuevas jubiladas registra su mayor caída anual de la serie, con 6 puntos porcentuales menos que octubre 2024, alcanzando solo un 45%.

Santiago, enero 2026 – La edición de diciembre del Barómetro Laboral y Previsional (BLYP), elaborado por el Centro de Investigación de Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo y la Asociación de AFP, revela resultados mixtos en materia previsional y una preocupante situación laboral.

La densidad de cotizaciones de nuevas jubiladas cayó a solo 45% en octubre 2025, su nivel más bajo desde julio de 2020, registrando una caída de 6 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior, la mayor disminución anual de toda la serie. Por su parte, los hombres también experimentaron un deterioro, con una caída de 2 puntos porcentuales, ubicándose en 62%. Por otro lado, en materia de formalidad previsional se registran señales positivas. La formalidad previsional creció tanto mensual como anualmente, llegando a 38,7% en mujeres y 52% en hombres, con crecimientos a 12 meses de 0,6 y 0,9 puntos porcentuales respectivamente, uno de los mayores aumentos de la serie en dos años. Sin embargo, este buen desempeño contrasta con los datos de densidad de cotizaciones previsionales y su evolución estará determinada por el desempeño del mercado laboral en el futuro cercano.

En cuanto al panorama laboral, el “Dato del Mes” del Barómetro Laboral y Previsional analiza un problema estructural: “la inactividad laboral habitual”, que comprende a personas mayores de edad que no tienen empleo, no están buscando uno ni están disponibles para trabajar. Las últimas cifras del INE evidencian que esta tasa no se ha recuperado desde el aumento que experimentaron durante la pandemia, manteniéndose sobre 33% en mujeres y alcanzando 15% en hombres.

Roberto Fuentes, Gerente de Estudios de la Asociación de AFP, destaca que: ” La caída de 6 puntos porcentuales en la densidad de cotizaciones de nuevas jubiladas es la más grande desde 2022. Esta situación, combinada con tasas de inactividad femenina altas, motivadas principalmente por razones familiares, configura un escenario desafiante para las pensiones autofinanciadas futuras de las mujeres “.

El estudio además destaca la diferencia de género en los factores determinantes de la inactividad. Un 34% de las mujeres inactivas habituales citan razones familiares permanentes como principal motivo, mientras que solo el 4,8% de los hombres lo hacen por esta causa. Para ellos, en cambio, el factor más relevante son los estudios (38%), que para las mujeres representa la tercera razón en importancia (18%).

Los datos laborales también muestran un crecimiento del empleo que vuelve a ralentizarse, alcanzando apenas 1,3% entre los trimestres septiembre-noviembre de 2024 y 2025, equivalente a 117.600 nuevos empleos. Esta tasa es inferior a la de los tres trimestres móviles anteriores y rompe la tendencia al alza que mostraba la serie, además de estar incidida por un leve crecimiento del empleo informal.

La situación se torna especialmente compleja al analizar el empleo joven. Los ocupados entre 18 y 34 años cayeron 3,4%, equivalente a más de 101 mil empleos destruidos en un año, de los cuales casi un 50% corresponden a empleos formales. En cuanto a los ocupados entre 50 y 65 años, ellos continúan creciendo, pero lo hicieron a una tasa de 1,7% en 12 meses, mucho menos que en trimestres móviles anteriores. En línea con este panorama preocupante, el mercado laboral Daniela Leitch, Investigadora del CIES-UDD, señala que “La desaceleración en la tasa de creación de empleos a solo 1,3% y la destrucción de más de 101 mil empleos jóvenes revelan un mercado laboral con problemas estructurales profundos. Por otro lado, la pérdida de empleo formal entre los jóvenes es particularmente preocupante, pues no solo afecta su inserción profesional sino también su capacidad de cotizar y construir un ahorro previsional adecuado para el futuro, una necesidad que cuya importancia podemos ver en las actuales cifras de densidad previsional”.