En medio de la pandemia, adultos mayores admiten ciertos ‘temores’ en el uso de herramientas digitales. También se reconoce como una oportunidad para avanzar.

La disciplina en el cumplimiento de rutinas y hábitos de los adultos mayores, sumado al rezago en el uso de las nuevas tecnologías digitales, ha incidido en las aglomeraciones generadas por este segmento de la población durante el cobro de sus pensiones, según expertos y representantes de este grupo

Como una forma de enfrentar este adverso escenario, el Instituto de Previsión Social (IPS) concretó a partir de marzo el pago de pensiones y beneficios a las cuentas RUT (BancoEstado) de los pensionados para evitar desplazamientos a lugares de pago de los adultos mayores, el principal grupo de riesgo durante la pandemia.

Según cifras del IPS, durante marzo pasado se registraron 733 mil depósitos electrónicos para pagar a pensionados, el 32,4%, de un total de 2,2 millones de pagos a jubilados.

La cifra casi se duplicó este mes, con 1,2 millones de pagos mediante esta modalidad, aumentando al 56,9% del total. ‘Todos nuestros esfuerzos han estado enfocados en reducir los pagos presenciales al máximo posible’, comentó Pedro Pizarro, subsecretario de Previsión Social. Además, agregó Pizarro, los jubilados tienen derecho a realizar tres giros mensuales desde su cuenta sin cobro de comisión por parte del banco.

Las AFP, en tanto, también han promovido el pago electrónico a sus afiliados. ‘Antes lo hacíamos por el cuidado de los adultos mayores para que no anduvieran con toda su pensión en la calle. Ahora es el cuidado de la salud’, explica Gabriela Undurraga, gerenta del área de Clientes de Cuprum.

Brecha Digital
Según registros de la Encuesta Casen 2017, solo 3 de cada 10 mayores de 60 años usan internet, una cifra que en caso de mayores de 80 años se estrecha a solo una persona entre 10.

Según Felipe Bustamante, coordinador del Observatorio del Envejecimiento de la U. Católica, hoy ha quedado en evidencia la dificultad de no haber enseñado a utilizar internet y otras tecnologías de información a los adultos mayores.

‘Hemos estado haciendo muchas entrevistas telefónicas y encuestas online, y lo que hemos visto es que la gente desea aprender y le hubiera gustado mucho haber aprendido a ocupar teléfonos inteligentes, internet y computadores. Pero en el contexto actual es más difícil enseñarles a distancia’, opina.

Sin embargo, ‘esto lo veo como una oportunidad, porque estamos resaltando mucho más a las personas mayores y podría contribuir a que se desarrollen en tecnología’, agrega Bustamante, quien detalla que el acceso a estas herramientas digitales resulta aun más limitado en personas de menores ingresos, reflejado en que en mayores de 60 años el 69,5% de las personas del quinto quintil utiliza internet, cifra que cae a 12,1% en las personas del primer quintil (el de más bajos ingresos económicos).

Temor
Eleazar Vargas (81), presidente de la Confederación Nacional de Uniones Comunales de Personas Mayores, reconoce que el miedo surge como el principal obstáculo para que miembros de la tercera edad se aproximen a las nuevas tecnologías digitales. ‘Tuvo que ocurrir una pandemia para entender que mucha gente está sola y necesita aprender a usar este tipo de cosas’, asevera Vargas.

En tanto, Miguel González, quien ha capacitado a unos 300 adultos mayores en talleres de inducción, afirma que resulta clave acercar a este segmento de la población a las herramientas digitales, también para ‘combatir la soledad’ en tiempos de cuarentena.

El Mercurio
25 de abril, 2020