Algunos sectores políticos han levantado la idea de «truncarlas». Elisa Cabezón, de Pivotes, explicó que «es completamente falso que las pensiones se calculan hasta los 110 años».

Previo a la votación de la reforma de pensiones en la Cámara de Diputados, el Gobierno se abrió nuevo caminos para darle viabilidad política a la reforma previsional.

Por un lado, el partido Demócratas planteó crear un seguro de longevidad. Mientras que la bancada del PPD expuso al Gobierno la necesidad de «truncar (acortar) las tablas de mortalidad». En ambas solicitudes el Ejecutivo firmó protocolos de acuerdo con los partidos para analizar alternativas.

En tanto el presidente de la Asociación de Aseguradores, Alejandro Azérreca, envió recientemente una carta a la presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Solange Berstein, exponiéndole su preocupación por los efectos que podría tener un seguro de longevidad, además de señalar que es incorrecto plantear que las pensiones de calculan hasta los 110 año en tablas de mortalidad.

¿Qué son y cómo funciona este instrumento? De acuerdo a la Superintendencia de Pensiones, «las tablas de mortalidad se utilizan para calcular la pensión de los afiliados y beneficiarios que hayan optado por retiro programado, para determinar las reservas técnicas que las compañías de seguros de vida deben constituir para respaldar las rentas vitalicias de los asegurados y beneficiarios que optan por dicha modalidad, y para calcular los aportes adicionales que las aseguradoras deben efectuar para las pensiones de invalidez y sobrevivencia».

La directora de Evidencia de Pivotes, Elisa Cabezón, explicó a DF que «es completamente falso que las pensiones se calculan hasta los 110 años».

Modalidades de pensión

La economista explicó que «en modalidad de renta vitalicia se calcula hasta la expectativa de vida que tiene el jubilado a la edad de retiro (86 años para los hombres retiro (86 años para los hombres y 91 para las mujeres)».

Añadió que «la expectativa de vida es simplemente un promedio de la edad de sobrevivencia de los jubilados, incluyendo a los que viven hasta los 110 años, ponderando a estos en menos de 1%», señaló.

Respecto a la idea de «truncar» las tablas de mortalidad, Cabezón explicó que «tiene sentido sólo para el retiro programado y acompañado de un seguro de longevidad que financie la sobrevida respecto al límite superior de la tabla».

También advirtió que «truncar las tablas aumenta la pensión en retiro programado, pero a costa de cobrar una prima a los jubilados o a los trabajadores» y «el seguro de longevidad no crea riqueza, simplemente distribuye desde un grupo hacia otro».

Fuente: Diario Financiero