Según un análisis de la Asociación de AFP, una persona que no hubiese hecho los rescates tendría un ahorro hasta 27% superior al de un cotizante que sí los efectuó.
Probablemente esta sea una de las semanas más álgidas de debate del sistema previsional en el Congreso. La mirada de todos estará puesta sobre la discusión del cuarto retiro desde las AFP en la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, una medida con múltiples impactos sobre las pensiones de los chilenos.

En ese contexto, ha sido recurrente a través de las redes sociales el reclamo de solicitar la devolución de los fondos, sobre todo en los mensajes que apoyan el retiro del 100%. Ahora, el cómo se construyen esos fondos, fue una respuesta que llegó la semana pasada, cuando la Superintendencia de Pensiones detalló que, del total del pago de una pensión promedio, un 34% es pagado por el Estado y 66%, desde los fondos administrados por las AFP, que se acercan a los US$ 200 mil millones.

Un zoom adicional sobre la cifra que pagan tanto las AFP como las compañías de seguros —en las modalidades de retiro programado y rentas vitalicias— mostraría, en palabras del regulador de Pensiones Osvaldo Macías, que un tercio es ahorro del trabajador y dos tercios, rentabilidad.

Pero ¿qué ha pasado con esa rentabilidad de los fondos respecto de las personas que hicieron los rescates comparada con la de los 1,2 millones que no hicieron ningún giro? Un primer acercamiento, según el análisis de la Asociación de AFP, señala que ‘retirar de forma anticipada una parte del ahorro no solo disminuye el fondo en el monto girado, sino que también disminuye la capitalización, es decir, la aplicación de intereses sobre intereses en largos períodos de tiempo. Esto significa que las personas pierden parte de la rentabilidad que la inversión de los fondos de pensiones habría generado en el futuro’.

¿Cuáles son los ejemplos? Concretamente, un hombre que al 30 de julio de 2020 acumulaba un saldo inicial de $20 millones y que realizó los tres retiros de fondos (el primero el 31 de julio 2020, el segundo el 31 de diciembre 2020 y el tercero el 31 de mayo 2021), hoy tendría $18,3 millones si estuviese en el Fondo A; $17,3 millones si estuviese en el Fondo B, y $15,8 millones en el Fondo C.

Si no hubiese realizado los retiros, su ahorro iría desde los $25,1 millones hasta los $21,7 millones, equivalente a un 27% superior al que tiene habiendo hecho los retiros.

En el caso de las mujeres, si se considera un saldo inicial de $15 millones, de no haber hecho los tres retiros, tendrían un saldo $5,1 millones superior de haber optado por el Fondo A; $4,8 millones en el Fondo B, y $4,4 millones en el Fondo C. La reducción del ahorro previsional con tres giros es de un 27% respecto al escenario sin retiros.

Según la Asociación, ‘es importante considerar que el efecto en la disminución de capitalización recién se está empezando a apreciar en los fondos de los trabajadores, pero que en veinte años más se notará de forma considerable, como lo muestran las estimaciones sobre efectos en las pensiones de los retiros’.

¿De qué efectos se trata? En el caso de un cotizante tipo de 45 años, con menores rentas y baja densidad de cotizaciones, este tendría que ahorrar un 26% mensual de la renta imponible en el caso de los hombres y 33% en el de las mujeres, para pensionarse con el mismo fondo y pensión que habrían tenido de no haber realizado cuatro retiros a los 45 años.

Para el caso de los afiliados de mayores ingresos y densidad de cotizaciones, esta cotización extra sería de un 5% y 6% para hombres y mujeres, respectivamente.

Lunes 27 de septiembre de 2021