Señor Director:

Ha surgido un debate acerca de si convendría o no permitir que las personas puedan girar parte de sus fondos de pensión para ayudarlos a solventar la crisis actual. Qué duda hay que sería una ayuda importante. Por una parte, son sus ahorros y los ahorros son precisamente para ayudar en situaciones difíciles. Es cierto que son ahorros para la vejez, pero es un ahorro deficiente el que solo tenga un uso —la vejez—, y no se pueda usar para crisis imprevistas. Hasta aquí el argumento a favor.

En contra están los que temen que nuestra miopía induzca retiros generalizados, privilegiando las necesidades de corto plazo a expensas de lo que se ve muy lejano, nuestra vejez. De ahí que tal retiro prematuro de fondos haría que las ya bajas pensiones fueran aún más bajas.

Como solución a este dilema propongo permitir el retiro, digamos de hasta $1 millón durante esta crisis, pero a cambio de posponer la edad de jubilación en un año, o lo suficiente para que la pensión que se reciba no merme, sino siga igual a lo que habría sido sin el retiro de fondos. Así, al tener el retiro este costo se contrarresta la miopía temida, por lo que solo retirarán fondos los que tengan mayor necesidad.

De este modo lo que podría ser una mala idea —el retiro puro y simple— pasa a ser una buena idea al tener el costo de posponer la jubilación. Se frena así la miopía temida al mismo tiempo que se ayuda a solventar la crisis.

– Joseph Ramos Profesor de la Facultad de Economía y Negocios Universidad de Chile