- #Noticias
Febrero 6, 2026
Pensiones: qué es la tasa de reemplazo y cómo se compara Chile según la OCDE
En el debate sobre la reforma de pensiones y al momento de proyectar el monto que se recibirá al jubilar, uno de los conceptos que aparece con mayor frecuencia es la tasa de reemplazo. Sin embargo, para muchas personas sigue siendo un indicador difícil de comprender, pese a su relevancia para evaluar la suficiencia de las pensiones.
La gerenta de Vinculación con el Medio de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP), Alejandra López, explica que la tasa de reemplazo corresponde a la relación entre el monto de la pensión y el promedio de las remuneraciones por las que una persona cotizó durante su vida laboral, y permite medir de manera objetiva qué proporción del ingreso previo se mantiene en la vejez.
¿Qué mide la tasa de reemplazo?
Todas las personas esperan pensionarse con un monto similar a su sueldo. Para alcanzarlo, influyen factores como la cantidad de años cotizados, la regularidad de las cotizaciones y el nivel de ingresos durante la vida activa.
Hoy, las mujeres que se pensionan en Chile cotizaron, en promedio, alrededor de 16 años para financiar cerca de 31 años de pensión, mientras que los hombres cotizaron aproximadamente 22 años para financiar 21 años de jubilación.
En este contexto, la tasa de reemplazo funciona como un indicador clave. Se expresa como un porcentaje que compara la pensión con el ingreso promedio imponible de la vida laboral. Por ejemplo, si una persona recibe una pensión de $500 mil y su ingreso promedio fue de $1 millón, su tasa de reemplazo es de 50%.
El estándar de OCDE y el caso de Chile
En promedio, en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) las pensiones reemplazan cerca del 60% del sueldo que las personas tenían antes de jubilar, y esa cifra no cambia mucho entre hombres y mujeres. Esto pasa porque esos países combinan distintos tipos de sistemas: pensiones financiadas por el Estado, esquemas solidarios y ayudas públicas, que tienen más peso que en Chile.
Además, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que para que una pensión sea considerada adecuada se necesitan al menos 20 años de cotizaciones. En Chile, muchas personas no alcanzan ese mínimo, lo que afecta directamente el monto de su pensión.
Por eso, la OCDE advierte que sus cálculos se basan en el supuesto de que las personas cotizan de forma continua durante toda su vida laboral, algo que no ocurre en la práctica en Chile. Aquí es común tener periodos sin cotizar, sobre todo en el caso de las mujeres, lo que termina generando pensiones más bajas de lo esperado.
A esto se suma una brecha de género importante: las mujeres, en promedio, viven más años, se jubilan antes y suelen tener más interrupciones laborales por labores de cuidado. Todo eso hace que acumulen menos ahorro previsional y reciban pensiones más bajas.
“Para enfrentar este desafío, es clave aumentar la densidad de cotizaciones, reducir las lagunas previsionales y fomentar el ahorro voluntario, de acuerdo con las posibilidades de cada trabajador”, concluye la ejecutiva de la Asociación de AFP.