Fondos Generacionales Discusiones en Latinoamérica
 
  • #Noticias

Mayo 26, 2026

La pensión se construye desde la primera cotización

Cotizar para la pensión tiende a sentirse como una preocupación del futuro. Algo que se resuelve más adelante, cuando ya hay una carrera estable, un sueldo consolidado, quizás una familia. Pero los números cuentan una historia distinta, y conviene escucharla temprano.

No es solo cuánto ahorras, sino cuándo empiezas

Cuando cotizas, tu dinero no queda inmóvil: se invierte, genera rentabilidad y esa rentabilidad vuelve a generar nuevas ganancias. A esto se le conoce como interés compuesto, y su efecto crece mientras más tiempo el dinero se mantenga invertido.

Por eso, los primeros años de cotización son especialmente relevantes para la pensión futura. Se estima que los aportes realizados entre los 25 y los 35 años pueden llegar a representar cerca de un 40% del saldo acumulado al momento de jubilar. No porque en esa etapa se cotice más, sino porque esos ahorros tienen décadas para seguir creciendo y generando rentabilidad.

Dos años pueden marcar una gran diferencia en tu pensión

Según el Informe Previsional Económico (IPE) sobre jóvenes de abril de 2025, dos personas con el mismo sueldo y una trayectoria laboral continua pueden terminar con pensiones autofinanciadas muy distintas solo por comenzar a cotizar en momentos diferentes.

Esto ocurre porque, en el ahorro previsional, el tiempo cumple un rol fundamental: los primeros aportes son los que más años tienen para invertirse, generar rentabilidad y beneficiarse del interés compuesto.

El estudio estima que iniciar las cotizaciones a los 25 años en lugar de los 27 podría aumentar hasta en un 11% la pensión autofinanciada, una muestra de cómo incluso pocos años de diferencia pueden tener efectos relevantes en el saldo acumulado al momento de jubilar.

¿Y si todavía no tienes un empleo formal?

El punto de partida no tiene que ser un contrato indefinido. Hay más de una forma de comenzar a construir tu pensión:

  • Si trabajas de forma independiente y emites boletas de honorarios, según tu situación puedes estar obligado a cotizar a través de la Operación Renta. Si no lo estás, también puedes hacerlo voluntariamente mes a mes. No es la única alternativa, pero sí una forma concreta de empezar a generar ahorro previsional y evitar lagunas.
  • El APV (Ahorro Previsional Voluntario) es otra herramienta disponible para cualquier trabajador, dependiente o independiente, que puede realizarse con montos pequeños. Un aporte mensual de $20.000 mantenido durante 30 años puede superar los $12,9 millones acumulados, donde una parte importante correspondería a la rentabilidad generada por esos ahorros a lo largo del tiempo, y no solo al dinero aportado directamente.
  • La afiliación voluntaria existe para quienes no tienen ingresos—por estudios, labores de cuidado, emprendimientos u otras razones— pero que, con la ayuda de un tercero pueden empezar a ahorrar para su pensión.

Lo que no se cotiza hoy, no se recupera mañana

En el ahorro previsional, el tiempo no cotizado es irrecuperable. Puedes ahorrar más adelante, usar el APV para compensar o ser muy constante en los últimos años de tu vida laboral. Todo eso ayuda, pero no reemplaza los años en que ese dinero no estuvo invertido.

No se trata de angustiarse si ya pasaste los 25, sino de tener presente que cada año que cotices desde ahora cuenta más de lo que parece. Esperar un año más siempre tiene un costo, aunque no se note de inmediato.

La pensión no se construye al final de la vida laboral. Se construye con cada mes cotizado, desde la primera cotización.

Considerándose una rentabilidad promedio cercana al 4% anual.