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Junio 1, 2026
¿No estás cotizando y te preocupa qué ocurre con tus fondos? Aquí te lo contamos
Dejar de trabajar puede generar muchas dudas financieras, y una de las más comunes tiene que ver con los fondos previsionales. ¿Se pierde tu dinero? ¿La AFP sigue cobrando? ¿Hay que hacer algún trámite? Aunque existe bastante desinformación sobre este tema, lo más importante es que los fondos acumulados siguen siendo tuyos y continúan invirtiéndose para tu futuro.
¿Hay que avisarle a la AFP cuando termina un trabajo?
No. Cuando termina una relación laboral, es el empleador quien debe informar el fin del contrato a la AFP correspondiente. Por lo tanto, no necesitas hacer un trámite extra ante tu AFP.
Esto es importante porque muchas personas creen que, al dejar de trabajar o pasar un tiempo sin cotizar, deben informar personalmente este cambio. Sin embargo, ese proceso no depende del afiliado.
¿Qué ocurre con los fondos acumulados?
Tus ahorros previsionales no desaparecen ni se pierden por dejar de trabajar. Todo el dinero que tienes acumulado en tu cuenta individual sigue siendo tuyo y permanece invertido en los fondos administrados por la AFP.
Eso significa que, aunque dejes de cotizar por un tiempo, tus ahorros continúan generando rentabilidad según el comportamiento de las inversiones. En otras palabras, tu plata sigue trabajando para tu futura pensión.
Esto es importante porque muchas personas creen que, al quedar cesantes, sus fondos dejan de moverse o pueden verse afectados automáticamente. Pero no es así: los ahorros continúan siendo administrados e invertidos normalmente.
¿La AFP sigue cobrando comisión?
Si dejas de cotizar por un tiempo, tu AFP no seguirá cobrando comisión por tu cuenta obligatoria. Esto se debe a que ese cobro se calcula sobre la renta imponible mensual.
Por lo mismo, si no hay sueldo ni cotizaciones, tampoco existe cobro de comisión.
¿Es obligatorio seguir cotizando?
Durante un período de cesantía no existe obligación de seguir cotizando. Sin embargo, dejar de hacerlo genera lagunas previsionales, es decir, períodos en los que tu cuenta no recibe nuevos aportes.
Aunque esto puede impactar en tu futura pensión, existen herramientas que ayudan a reducir ese efecto:
- Por ejemplo, quienes reciben el Seguro de Cesantía pueden acceder también al Seguro de Lagunas Previsionales, mecanismo que financia las cotizaciones durante ese período.
- También existe la opción de ahorrar voluntariamente a través de APV, lo que permite seguir construyendo ahorro previsional según las posibilidades de cada persona.
En resumen, quedar cesante no significa perder los fondos previsionales acumulados. Tus ahorros siguen siendo tuyos, permanecen invertidos y continúan generando rentabilidad, incluso durante períodos sin cotizaciones.