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Junio 26, 2026
APV A vs APV B: la diferencia explicada fácil
El APV es un ahorro extra por encima de tu cotización obligatoria para mejorar tu pensión futura. Tú decides cuánto y con qué frecuencia aportar, y el Estado te premia por hacerlo. La pregunta que casi todos se hacen es la misma: ¿Régimen A o Régimen B?
Además de complementar tu pensión, el APV puede ayudarte a jubilarte antes si acumulas lo suficiente. Y dependiendo del régimen que elijas, los beneficios son distintos: uno te da plata extra directo en tu cuenta, el otro te reduce los impuestos que pagas hoy.
Régimen A: el Estado pone plata en tu cuenta
Por cada peso que ahorres durante el año, el Estado te bonifica con un 15% adicional, con un tope de 6 UTM, equivalente a $429.000 aproximadamente en 2026.
Ejemplo: si ahorras $100.000 al mes, al año acumulas $1.200.000. El Estado deposita $180.000 adicionales, dejando tu saldo en $1.380.000.
Algunas cosas clave a tener en cuenta:
- La bonificación se deposita automáticamente en el segundo semestre del año siguiente, sin que debas hacer ningún trámite.
- Si tienes APV en más de una institución, el tope se calcula sobre el total de todos tus aportes.
- Puedes retirar tus aportes cuando quieras, pero la bonificación estatal está reservada para tu pensión y no puede retirarse.
- Si retiras antes de pensionarte, deberás pagar impuesto sobre las ganancias y devolver proporcionalmente la bonificación recibida.
Este régimen suele convenir más a quienes pagan poco o nada de impuesto a la renta, porque el beneficio es directo y concreto.
Régimen B: paga menos impuestos hoy
Aquí no hay bonificación directa. El beneficio es otro: lo que ahorras en APV se descuenta de tu renta imponible, así que pagas impuestos sobre un monto menor. Puedes hacer el aporte con descuento mensual por planilla (tope 50 UF al mes) o mediante depósito directo (tope 600 UF al año).
- Ejemplo: si tu sueldo imponible es $1.800.000 y ahorras $150.000 en APV, el fisco calcula tu impuesto como si ganaras $1.650.000.
A mayor tramo impositivo, mayor es el ahorro que puedes obtener, por eso este régimen suele recomendarse para quienes tienen ingresos más altos.
¿Cuál te conviene?
Depende de tu situación. Si pagas poco o nada de impuesto a la renta, el Régimen A probablemente sea la mejor opción. Si estás en un tramo alto, el Régimen B puede darte un alivio tributario más significativo.
En cualquier caso, ambos apuntan al mismo objetivo: que tu pensión sea mejor. Y mientras antes empieces, mayor será el impacto gracias al interés compuesto.